La Educación Social se citó en Aragón para reivindicarse como derecho de la ciudadanía. Si bien el Día Internacional de la Educación Social se conmemora el 2 de octubre, este año los actos de celebración se iniciaron el 28 de septiembre en Zaragoza. Además de los actos abiertos al público se ha aprovechado la presencia en la ciudad de representantes de Colegios de todo el estado para realizar distintas reuniones y encuentros de trabajo.

Dentro de los actos oficiales, se presentó el VIII Congreso Estatal de Educación Social, organizado por el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES) en colaboración con el Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Aragón (CCES-Aragón), las presidentas de ambas entidades, Lourdes Menacho y Gema Lajusticia junto al presidente del Comité Organizador, Antonio Balsa y el del Comité Científicos Carlos Sánchez Valverde dieron a conocer los detalles del evento.

Posteriormente se celebró la mesa redonda ”La Educación Social como Derecho Ciudadano en la Sociedad del siglo XXI”, con participación de Joaquín Santos Gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales , Elena Santos, Educadora Social del Ayuntamiento de Zaragoza y responsable de la Oficina de Atención a la Ciudadanía y Buenas prácticas de dicho ayuntamiento, Iván Sanz abogado del CEES-Aragón, Luis Vilas profesor adjunto de la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo (UNIZAR), Pascual Jiménez Educador Social del Equipo de Atención Educativa a Menores de 14 años (EMCA) y Lourdes Menacho que dio una visión global de los logros alcanzados por la profesión en el estado español y los retos que aún están presentes.

La jornada matinal terminó con una charla-presentación sobre la “Transmisión de la Inteligencia Emocional y la Educación Social a través de la literatura infantil” a cargo de la colegiada y autora aragonesa Sofía Amores. Los actos concluyeron la tarde del sábado en el CC Teodoro Sánchez Punter con una representación de la obra teatral “El espejo gitano”, un proyecto de creación teatral de Teatro La Boka, la obra dirigida por una compañía profesional, con dramaturgia original pero llevado a cabo por actores gitanos de la ciudad sin experiencia previa en las tablas.